Sois muchas las novias abrumadas por los preparativos. Los nervios se van acumulando día a día, como una mala voz que nos contagia su desánimo. Al final, más que una celebración, preparar una boda termina por convertirse en una carrera de fondo cuyo único propósito es llegar a la meta. Y se os olvida lo más importante. Así que voy a compartir con vosotras (y vosotros, por supuesto) mis pequeños y humildes consejos para llegar a ese día sanas y salvas:

  • Mimarte: es tu día, es tu momento, es tiempo de caprichos, de peticiones consentidas, es tiempo para el deleite y el disfrute.
  • Tu opinión es la única que importa: son muchas las concesiones que se hacen en una boda, por contentar a la familia, por ajustarse al presupuesto… Pero hay un terreno que nadie puede pisar, y es el tuyo propio. Tu vestido, tu pelo, tu maquillaje, todo lo referente a ti ha de ser decisión tuya y solo tuya.
  • Planifica con tiempo: por muy lejos que veas el día de la ceremonia el tiempo pasará volando. Lo mejor para que los nervios no ganen terreno es ganarlo tú primero. Cuánto antes vayas tachando tareas de la lista mas tranquila te sentirás.

En cuanto a consejos de índole más estética:

      • Limpieza de cutis: absolutamente imprescindible. Un maquillaje aplicado sobre una piel con los poros obstruidos no asienta bien. Una piel limpia se muestra más uniforme, más luminosa, más fresca. La consecuencia es un maquillaje más bonito y duradero, unas fotos increíbles, una novia preciosa.
      • Peeling corporal: importante sobre todo para escote y espalda, sobre todo esta última zona del cuerpo a la que no solemos prestarle atención y ese día se llevará gran parte de las miradas, por lo que es imprescindible liberarla de granitos, puntos negros y similares, y recuperar su suavidad.
      • Depilación/Decoloración: dedica un momento a observar cómo se ve tu vello corporal mirándote al espejo. Si se observa demasiado sería conveniente una decoloración, pero es importante que la realice un profesional, se encargará de medir el tiempo y la intensidad del decolorante para que el vello desaparezca, o de lo contrario puede quedar amarillo, peor que antes.
      • Manicura y pedicura: las manos van a ocupar un papel destacado, en el momento de la ceremonia, estrenando anillo, en la celebración, sujetando una copa o cortando la tarta. Quedarán inmortalizadas en imágenes que te gustarán más cuánto más bellas sean. Con los pies sucede los mismo, sobre todo si has elegido zapato descalzo o sandalia. La opción semi-permanente es perfecta porque su duración se prolongará incluso para la luna de miel.
      • Diseño de cejas: aquí el mejor consejo te lo daremos los maquilladores, cada rostro quiere un tipo de ceja y es tan importante como elegir el recogido para el cabello. Lo ideal es que dejes de depilarlas un par de meses antes de la ceremonia para que se puedan diseñar correctamente. El toque final lo pondrá el maquillaje.
      • Cuidado con el sol: no queremos manchas nuevas, pieles enrojecidas, pero, sobre todo, no queremos marcas de tiras que arruinen un escote. Son casi imposibles de eliminar en foto, y maquillar el cuerpo es arriesgado por la posible transferencia de pigmentos al vestido. Si te gusta el sol procura utilizar un bikini con el escote lo más abierto posible. Si ya tienes marcas puedes intentar igualar el tono con algunas sesiones en un centro de bronceado (no olvides aplicarte igualmente protección solar).
      • Un segundo par de zapatos: para disfrutar de la fiesta! que sean bonitos pero, sobre todo, muy cómodos, lo agradecerás muchísimo, podrás olvidarte de los tacones y centrarte en lo importante, pasarlo de maravilla.

Pero el consejo más importante, el único importante en realidad, es que seas feliz, muy feliz, cada día, cada minuto son para ti y tu pareja, nadie más. No sabes lo que te depara el destino, nadie lo sabe en realidad, pero si sabes lo que estás viviendo ahora mismo, y es algo irrepetible y precioso. Sonríe siempre