Diana, una novia mágica

Cada novia tiene una historia distinta y, por eso, cada maquillaje y cada peinado deben saber contarla.

Hoy quiero compartir uno de esos trabajos que recuerdas durante mucho tiempo: el maquillaje y peinado de Diana para su boda en Finca Montesqueiro, un look pensado para respetar su belleza natural y acompañarla durante uno de los días más importantes de su vida.

ELLA.

Diana colocándose un pendiente frente al espejo antes de la ceremonia con maquillaje natural y recogido de novia

Hay ocasiones en las que una forma de mirar te cuenta una forma de ser. Ella es coqueta, posee ese tipo de feminidad que camina entre deportivas y brillo de labios. Su espíritu es inquieto, resuelto, curioso. Es risueña, pícara. Ella es Diana y es maravillosa.

Como su melena. Desde ahora y para siempre me confieso rendida ante su cabello largo, espeso, oscuro, espléndido. Si tuviera la oportunidad de dirigir un casting para una nueva versión de Blancanieves, Diana sería la protagonista. Porque la compañía de ese cabello oscuro es una piel blanca en perfecto y delicioso contraste. Por todo ello, supe desde el primer instante cómo sería acompañar a esta belleza el día de su boda.

QUIERO JUGAR.

Toda novia guarda en algún rincón de su memoria un pequeño cuento de hadas. Quizá sea un sueño de la infancia. Quizá un instinto juguetón que nos recuerda que, incluso hoy, cuando la etiqueta parece haberse diluido en lo cotidiano y las deportivas han vencido al tacón, sigue existiendo un día en el que vestir de largo está permitido. Diana supo aprovechar esa oportunidad para jugar a ser exactamente quien siempre había imaginado.

EL PEINADO TAMBIÉN BAILA.

Fascinada por su melena, podéis imaginar cómo fue construir su peinado, un recogido alto, con textura y movimiento, pero controlado. Porque todo peinado de novia tiene que estar listo para jugar, para bailar, para ser abrazado, en resumen, para ser disfrutado el día entero.

MAQUILLADA SÍ, PERO NO.

El maquillaje de Diana es casi no-makeup makeup, apenas parece maquillaje. Cada paso está pensado para sacar a la luz su belleza natural, creando capas sucesivas de texturas ligeras con la misión de realizar únicamente las correcciones justas. Un maquillaje nacido para pasar desapercibido, sencillamente, porque la protagonista tenía que ser ella, Diana vestida de Novia.

LA MAÑANA DEL GRAN DÍA.

Recuerdo nuestra mañana de preparativos en Finca Montesqueiro como si fuera ayer, una mañana tranquila y serena, entre risas y alguna confidencia. Llega el momento en el que la cámara entra en escena, en este caso mi querido Alfonso (Fotografía Alfonso) se encargaría de tomar testimonio de un día tan mágico.

LLEGA LA CÁMARA.

Y, a partir de este instante, cada gesto empezó a convertirse en recuerdo. Son sus fotografías las que en realidad os contarán esta historia. Porque una boda nunca habla solo del vestido, del maquillaje o del peinado. Habla de dos personas que un día deciden caminar en la misma dirección, dos personas que deciden hacerse felices para siempre, porque se quieren, porque aman sus virtudes y sus defectos, porque juntos tienen más sentido, porque la vida es más bonita cuando es compartida o, sencillamente, porque sí.

GRACIAS, AMOR.

Y mi gran regalo es poder ser testigo de tantos milagros, esos que le dan sentido a la vida. Y por eso, querida Diana, gracias por hacerme un hueco en vuestra historia y en tu sonrisa. Os deseo la mayor de las felicidades.

Eva Villamar – escritora que maquilla

Quizá la próxima historia que cuente sea la tuya. Ahora, quedémonos un rato más disfrutando de la boda de Diana,

Cuidamos de ella:

  • Maquillaje y peinado míos: Eva Villamar
  • Fotografía: Alfonso Fotografía
  • Flores: Magnolia Concept
  • Lugar: Finca Montesqueiro

Eva Villamar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *