Rebeca, la luz de una Novia rociera

Hace poco os contaba que mi trabajo es mucho más que maquillar y peinar, es conocer historias. Las historias que se esconden detrás de personas únicas de las que aprendo una nueva lección. Rebeca es, en sí misma, una de esas lecciones. Quiero enseñaros y contaros un día grande, el día de su Boda, porque su vida es cosa suya. Solo diré que me quito el sombrero ante seres de luz, seres que lejos de perder la ilusión saben renovarla día a día y hacerse más fuertes. Rebeca es uno de esos seres, es luz, es alegría, es vida. Y así fue su Boda, bajo uno de los cielos más azules que soy capaz de recordar recordar, el cielo que ella necesitaba para su Boda entre palmas…

Háblame otra vez de tu vestido / Sabes que voy a mentirte, quiero sorprenderte / Me sorprendes cada día / Porque cada día es diferente / Y te ríes diferente / Pero mi vestido sigue siendo sorpresa / Alguna pista / Sirve para bailar / Eso por supuesto.

Háblame de tus labios / Son tuyos, ya lo sabes / Los llevarás pintados, seguro / Lo que es seguro es que voy a besarte / Mucho, aunque me manches / Solo una condición / Lo que quieras, ya lo sabes / Has de sujetarme / Tu sola puedes con todo / Has de abrazarme / Entonces no pienso soltarte.

Háblame de tus zapatos / Qué quieres saber que ya no sepas / Quiero que sean muy altos / Para que me caiga en plena Boda / Para hacer más largo el camino / Picarón / Solo soy un hombre por amor perdido / Serán infinitos.

Háblame de los votos / Eso es muy mío / Eso es nuestro / De eso quiero hablar, de lo nuestro / El día en que te conocí, lo sabía / Qué sabías / Que te querría a mi lado el resto de mi vida / Sin conocerme / Leí tu mirada / Pensé que habían sido mis piernas / Fue tu alma.

Háblame otra vez de esas guitarras y esas palmas / Mejor te lo demuestro bailando / ¿No estás cansada? / Nunca, nunca me cansa la vida / A partir de ahora, juntos / Siempre / Me dedicas a mí esa canción / Te dedico mi risa / Es tuya, ya no es mía / Sigamos bailando / Siempre.

Háblame de la gente, quienes vendrán / Los que nos quieren en serio, tan en serio que solo buscan alegrarse, desde cualquier parte, desde cualquier lado en el que se encuentren, vendrán a vernos, vendrán a amarnos, a tocar palmas con fuerza, para ahuyentar el miedo, no lo quiero, vendrán a cantar y brindar una y mil veces, porque saben que esto es lo único que importa, la alegría, vendrán, estarán conmigo, contigo, siempre / Estarán, siempre.

Háblame del día después / Querré casarme otra vez /Pues repetiremos / Cada día, el día después es cada día / Entonces fingiré que te conozco de nuevo, que he de conquistarte de nuevo / Llevaré tacones, para que te enamores / Solo necesito tu risa, para caer rendido / Prometido.

Y ahora que hemos hablado, dame la mano, amor mío, vamos a casarnos.»

Eva VillamarMaquilladora que escribe

 

Rebeca. Conocerte, increíble. Poder maquillarte, increíble. Como lo fue estar a tu lado y ser testigo del inmenso cariño que te rodea. No cesaban de aparecer personas cargadas de abrazos, de palabras, de gestos, de verdades. Tu Boda fue una de esas bodas en las que cuesta hacer el delineado derecho porque la emoción se quiere adueñar de mi pulso. Gracias infinitas por todo, por dejarme hacer, por dejarme estar, por ser. Toda la felicidad que podáis imaginar, para vosotros, para siempre.

Estuvimos en su Boda:

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Eva Villamar

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